domingo, 25 de noviembre de 2007

carnaval

Era una siesta muy calurosa y todos los chicos del barrio estábamos en la calle derritiéndonos del calor, pero no importaba porque estábamos jugando a la mancha hasta que el padre de uno de los chicos saco un manguera y nos empezó a mojar a todos entonces los otros padres también se prendieron y dejaron a sus hijos sacar palanganas y baldes que pesaban una tonelada con el agua, los mas grandes que los dejaban cruzar la calle compraron bombitas y mi abuelo lleno una bañadera de agua que usaba para lavar los platos(así es mi abuelo a todo le encuentra un uso) y pusimos ahí todas las bombitas que íbamos a buscar como un ejercito con lugares estratégicos para atacar ya sea subido a los árboles o escondidos en la esquina pero todos en plena batalla contra el aburrimiento dominical.

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